PANTANO

 

La historia de Pantano seguramente poco os importa ahora mismo. Queréis leer en un par de líneas a qué se dedica este grupo. La respuesta es sencilla. Música. Música que viene del western, del delta del Mississippi, de los cabarets y de la santería y otros cultos originarios del África negra. Música entrelazada y ligada estrechamente con el cine. La Música de la cantina de un pueblucho mexicano mientras te llaman desde afuera para meterte una bala en el corazón. Melodías para que las interprete ese viejo piano del burdel que toca solo. Preludios de un sacrificio ritual en una cálida noche de verano.

Ganadores (junto a Not quite Dead) de la pasada Edición del Sendero Rock, presentando su última grabación.

 

 

 

 

La historia empezó en Barcelona, en la ciudad satélite de San Idelfonso de Cornellá, un barrio habitado en su mayoría por inmigrantes andaluces, donde crecieron los traperos charnegos.

Hartos del aburrimiento general que reinaba en la ciudad condal, que no era otro que la nova cançò, el jazz-rock layetano... Deciden montar un grupo un 13 de Noviembre de 1976, antes de eso los miembros de la Banda Trapera habían estado en grupos de rock sinfónico, hasta que se dieron cuenta de que en ese estilo musical no se les había perdido nada y que se aburrían como ostras.

La formación original era el Tío Modes a la guitarra solista, un malagueño de nacimiento apodado así por ser el más viejo del grupo; Rockhita a la guitarra rítmica; el Llobregat, alias el Ray Ban, a las cuatro cuerdas, que confesó en una ocasión que su bajo le costó 800 pesetas; Raf Pulido a la batería, quien marcaba el ritmo en el grupo; y el último en llegar fue el cantante y portavoz Morfi Grey, un personaje carismático nacido en Melilla, que según contaba había militado en un dúo llamado las Alcachofas, y que luego intentó montar una zarzuela-rock. Por lo pronto la banda ya estaba formada, y casualmente se habían juntado un poco antes que el fenómeno punk británico asustara al mundo en 1977.

Estuvieron activos desde 1976 a 1982. En 1992, con motivo de la reedición de sus dos primeros LPs, el grupo se volvió a juntar. Grabaron dos discos más y se volvieron a separar en 1996.

Forman parte de la leyenda urbana transgresora y olvidada de la vida de extrarradio del cinturón barcelonés, que vivió al margen del resurgir de la cultura catalana y de la transición democrática de entonces.

Su guitarrista, Modesto Agriarte, falleció en 2004.

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